El artesanado del encaje de bolillos

Hasta comienzos del siglo XIX la fabricación de encaje de bolillos era de gran importancia para la economía del valle, por lo que toda la población femenina – desde las niñas de siete años hasta las ancianas de ochenta años – se dedicaba a dicha actividad. La gran habilidad que llegaron a desarrollar en la fabricación de encajes explica por qué los trajes tradicionales gardenianos están tan ricamente adornados y confeccionados con tanta perfección.

Durante dos siglos la confección de encajes les garantizó a las familias del Valle ganancias complementarias considerables. Pero hacia 1830 sólo las ancianas continuaban practicando este arte. Los factores que contribuyeron a que esta actividad disminuyera fueron la creciente competencia de encajes de menor costo provenientes de otras zonas, la separación del Tirol en 1810 y la consiguiente dificultad de encontrar nuevos mercados de consumo para dichos productos. Pero ante todo su retroceso se debió al crecimiento exponencial de las artesanías en madera.